El miedo escénico

El miedo a hablar en público es algo habitual. Pequeños grados de ansiedad ante un auditorio, mejoran incluso la exposición. Sin embargo, esto se torna desagradable cuando los niveles de nerviosismo superan la capacidad de concentración y comienzan a aparecer sintomas de hiperactivación, como la sudoración en las manos, tics, temblores, náuseas, voz inestable, etc.

Por desgracia, no existe una “fórmula mágica” que solucione completamente el pánico ante los espectadores, pero sí algunos consejos para mejorar nuestra presentación:

Preparar el discurso de forma meticulosa

No dejar casi nada a la improvisación y preparar el discurso una y otra vez para así, ganar en confianza y seguridad.

Respirar de forma profunda

Antes de comenzar la conferencia y para así dominar los nervios, hay que relajarse y aprender a respirar de forma profunda. Inspirar de forma abdominal y después de retener el aire unos segundos, expulsarlo lentamente y repetir este ejercicio 20 veces, ayuda a controlar la ansiedad.

Ensayar delante de amigos y/o familiares

De esta forma te acostumbrrarás a tener oyentes mientras hablas.

Eliminar las ideas negativas

Evitar pensamientos del tipo “mi voz no es suficientemente fuerte”, “estoy temblando y van a darse cuenta”, etc. Detén los pensamientos y céntrate en otra cosa más positiva, un recuerdo, una imagen…

No te sientas mal si en algún momento te equivocas

Cometer errores de pronunciación es algo habitual, continúa. Si la equivocación es motivo de risa entre el público, no ocurre nada, riéte con el público y sigue adelante. Acuérdate que para el orador, siempre parecen más graves sus defectos de lo que percibe el auditorio.

Utilizar fichas con palabras clave

Escribe unas fichas con palabras clave en un tamaño grande o de color oscuro,o bien señala en amarillo las palabras clave de tu discurso escrito. Esto ayudará a ganar confianza y a volver al punto de la ponencia  si en algún momento la mente queda en blanco.

Visualizar el éxito

Obtén imágenes claras de cómo va a ser todo cuando, al fín, la exposición finalice de forma correcta y el público aplauda emocionado.

Es importante aprender estrategias de oratoria y de control de ansiedad, ya que mejoran el discurso, aportándole mayor verosimilitud y atractivo, y mejoran la puesta en escena del conferenciante.

 

 
Teresa Gallego Álvarez
Doctora en psicología
Gabinete de psicologia y salud. CUANTICA
C/ Vargas 55A  3ºB
Santander (Cantabria)

 

 

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